constantia

Blog fotográfico y literario de Yurian Mendoza.

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Cópula de Juan José Arreola


La tentación es abrumadora, produce una enorme turbación, un aleteo, la marea de la sangre. Luego la comisión del pecado, el clímax y después el derrumbe, como subir a un Himalaya de placer y desplomarse. El vacío posorgásmico. Eso en teología se llama la tristeza animal. Ya los primeros
padres de la teología se referían a una especie de tristeza que le da a los animales después de una cópula.

“A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti…Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior”.

Haruki Murakami, Kafka en la orilla

“A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti…Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior.

Haruki Murakami, Kafka en la orilla

El lenguaje no es un objeto de uso sino el plano sobre el que existimos como “residentes” del mundo y que nos hace radicalmente diferentes de los demás seres que simplemente “están” en el mundo.
Adriana Navarro Gonzales, parafraseando a Gadamer


I do not like postmodernism, postapocalyptic settings, postmortem narrators, or magic realism. I rarely respond to supposedly clever formal devices, multiple fonts, pictures where they shouldn’t be—basically, gimmicks of any kind. I find literary fiction about the Holocaust or any other major world tragedy to be distasteful—nonfiction only, please. I do not like genre mash-ups à la the literary detective novel or the literary fantasy. Literary should be literary, and genre should be genre, and crossbreeding rarely results in anything satisfying. I do not like children’s books, especially ones with orphans, and I prefer not to clutter my shelves with young adult. I do not like anything over four hundred pages or under one hundred fifty pages. I am repulsed by ghostwritten novels by reality television stars, celebrity picture books, sports memoirs, movie tie-in editions, novelty items, and—I imagine this goes without saying—vampires.
Gabrielle Zevin (via observando)



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